Cómo se come en Egipto: historia, tradición y sabores más auténticos
Un viaje al corazón gastronómico de Egipto.
La cocina egipcia es un verdadero tesoro del mundo árabe, africano y mediterráneo. Su riqueza no solo viene de los ingredientes o las recetas, sino también de su historia, que se remonta a miles de años. Desde la época de los faraones, pasando por la influencia grecorromana, hasta la era islámica y otomana, cada civilización que ha tocado estas tierras ha dejado su huella en los sabores que hoy conforman la gastronomía egipcia.
En este país, la comida es una parte fundamental de la vida cotidiana, de la identidad cultural y de la conexión entre generaciones. Comer en Egipto no es simplemente saciar el hambre; es participar de una herencia milenaria, de sabores que han sobrevivido desde los tiempos antiguos hasta nuestros días. En cada plato hay una historia, una tradición familiar, una técnica heredada de abuelos a nietos.
El día a día de la comida en Egipto
Cuando uno piensa en Egipto, es fácil imaginarse las pirámides, el Nilo, los jeroglíficos… pero lo que muchos no saben es que el día a día de los egipcios gira en torno a platos llenos de sabor, textura y tradición. Aunque los ingredientes pueden parecer sencillos —granos, legumbres, hierbas, especias— la forma en que se combinan refleja una sabiduría gastronómica profunda, desarrollada con ingenio en un entorno donde aprovechar al máximo lo disponible era una necesidad.
Platos icónicos de la gastronomía egipcia
Koshari: el alma de la comida popular
Uno de los platos más representativos y queridos en Egipto es el koshari. Este plato callejero se ha ganado el corazón de la población, no solo por su sabor, sino por lo accesible y completo que es. Está hecho con arroz, lentejas, fideos, garbanzos, cebolla frita y una salsa de tomate picante con vinagre y ajo. Puede sonar como una mezcla extraña, pero cuando lo pruebas, todo cobra sentido. La combinación de texturas y sabores es tan rica que cada bocado es una experiencia.
El koshari es también símbolo de la vida urbana egipcia: rápido, económico y lleno de energía. Se vende en puestos callejeros por todo el país, y cada quien tiene su versión favorita. En algunas ciudades incluso hay restaurantes especializados exclusivamente en este plato.
Ful medames: el desayuno nacional
Otro pilar de la cocina egipcia es el ful medames, que podría considerarse el desayuno nacional. Son habas cocidas durante horas a fuego lento y sazonadas con ajo, limón, aceite de oliva, comino y a veces chile. Se acompaña con pan baladi y a menudo con huevos, tomate, pepino o cebolla. Este plato, además de nutritivo, es económico y ha sido básico durante siglos, desde el Antiguo Egipto.
Taameya: el falafel egipcio
Si hablamos de comida callejera, no podemos dejar de mencionar el taameya, la versión egipcia del falafel. A diferencia del falafel hecho con garbanzos, la taameya se prepara con habas molidas y hierbas frescas como cilantro, perejil y eneldo. Se fríe hasta quedar crujiente y se sirve en pan baladi con ensalada, tahini o papas fritas.
Molokhia: una tradición con sabor a hogar
Otro plato profundamente tradicional es el molokhia, una sopa espesa hecha a base de hojas verdes muy nutritivas que adquieren una textura viscosa al cocinarse. Lleva ajo y culantro frito, y se sirve con arroz y pollo, conejo o carne roja según la región.
Pan aysh baladi: símbolo de vida
El pan egipcio, conocido como aysh baladi, es esencial en la dieta diaria. La palabra «aysh» significa “vida”. Es un pan redondo, plano y con sabor ligeramente fermentado, cocido en hornos de piedra y usado como cuchara comestible. Su importancia es tal que incluso en épocas de crisis el gobierno ha subsidiado su producción.
Platos de carne y verduras
Entre los platos de carne destaca el hawawshi, pan relleno de carne picada, especias y cebolla, horneado hasta quedar crujiente. Y si eres amante del arroz, el mahshi te encantará: verduras rellenas con arroz sazonado y cocidas en salsa de tomate. Ambos son platos festivos y perfectos para compartir.
Dulces y bebidas tradicionales
Los postres egipcios son intensamente dulces y deliciosos. El basbousa, pastel de sémola con almíbar y agua de rosas, el konafa con queso o nueces y el qatayef, dulce de Ramadán, son algunos de los más tradicionales.
En cuanto a bebidas, destaca el karkadé, una infusión de hibisco rojo con propiedades digestivas, el té negro, el café turco y el sahlab, una bebida caliente y cremosa ideal para el invierno.
La hospitalidad egipcia: comer es compartir
Algo que hace única a la gastronomía egipcia es su relación con la comunidad. Comer es un acto social y familiar. Las recetas se transmiten de generación en generación y la hospitalidad egipcia hace que siempre haya un plato para compartir, incluso con desconocidos.
En las grandes ciudades, hoy conviven versiones modernas de los platos tradicionales, pero el corazón de la cocina egipcia sigue siendo el mismo: ingredientes simples, preparados con amor y generosidad.
Gracias por acompañarme en este recorrido por la deliciosa gastronomía de Egipto. ¿Conocías alguno de estos platos? ¿Cuál te gustaría probar primero? Déjame tu respuesta en los comentarios.
¿Quieres conocer más sobre la comida y cultura de otros países? Mira el video completo en mi canal de YouTube 👉 https://youtu.be/QlIlDNldZ8k y acompáñame a descubrir que comer también es conocer.

