Manteca de Cerdo

La manteca en la cocina tradicional: el secreto de las abuelas que hoy olvidamos

La manteca en la cocina tradicional: el secreto de las abuelas que hoy olvidamos

En tiempos donde la palabra grasa genera miedo y los aceites vegetales inundan los supermercados, es fácil olvidar que nuestras abuelas cocinaban con algo mucho más simple y auténtico: la manteca de cerdo. Un frasco de vidrio junto al fogón era símbolo de tradición, sabor y salud.

¿Por qué usaban manteca?

La respuesta es sencilla: era práctica, duradera y respetada en la cocina.

  • Aguanta altas temperaturas sin descomponerse.
  • No es inflamatoria como muchos aceites vegetales refinados.
  • Aporta un sabor profundo y natural, realzando los ingredientes.
  • Puede conservarse durante mucho tiempo y reutilizarse con cuidado.

No era solo grasa: era un recurso confiable que acompañaba a cada guiso, tortilla y frijol refrito.

¿Y era realmente saludable?

Aunque hoy se nos advierte constantemente sobre la “grasa”, la ciencia más reciente está devolviendo a la manteca su lugar.
No debemos confundirla con margarinas o grasas vegetales hidrogenadas llenas de químicos. La manteca artesanal:

  • No contiene aditivos artificiales.
  • Tiene un perfil lipídico más estable que los aceites refinados.
  • Puede aportar vitamina D natural, si proviene de cerdos criados al sol.
  • Bien utilizada, no genera problemas cardiovasculares en personas sanas.

👉 Lo que realmente enferma no es la manteca, sino el exceso, la combinación con harinas refinadas y el estilo de vida sedentario.

¿Por qué la dejamos de usar?

La respuesta está en los mitos y en la modernización de la cocina.

  • Nos dijeron que todo lo animal era malo.
  • Se impuso la idea de que los aceites vegetales eran más sanos.
  • Abandonamos las cazuelas de barro y los fogones por métodos industriales.

El resultado: perdimos no solo el sabor auténtico de antes, sino también una parte de nuestra herencia culinaria.

Más que grasa: una tradición

Un frasco de manteca no era solo un ingrediente.
Era el alma de la cocina tradicional, el secreto detrás del arroz, de las enchiladas, del huevo con chile y de los frijoles refritos que olían a hogar.

Hoy, redescubrir la manteca es reconectar con esa memoria: cocinar sin miedo, con respeto, y con el sabor que nos recuerda que la cocina también tiene alma.

Recuerda que…

La manteca de las abuelas no era un enemigo, sino un aliado en la cocina. Su sabor, estabilidad y valor nutricional la convierten en un ingrediente que merece volver a nuestras mesas.

👉 ¿Tú qué opinas? ¿Te animarías a volver a cocinar con manteca o prefieres los aceites modernos?

📌 Si quieres profundizar más en estas tradiciones culinarias y descubrir secretos de la cocina de antes, no te pierdas nuestro video en YouTube 👉 https://youtu.be/b2HBDkmO7N8

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